FUERZA VITAL

El corazón del sistema inmunitario es la glándula Timo. Su nombre proviene del griego, que significa "energía vital, alma o corazón".

Juega un papel crucial en nuestra salud inmunológica, nuestra longevidad y, en general, en nuestro bienestar.

El Timo es un órgano linfóide que está situado en el pecho, justo detrás del esternon y delante del corazón. Tiene un comportamiento biológico único.

Cuando somos pequeños su tamaño es grande y está activo porque es cuando nuestro cuerpo se expone a miles de patógenos nuevos y necesita construir sus defensas; en la pubertad alcanza su máximo tamaño y en la edad adulta comienza a encogerse. El tejido linfático es reemplazado en gran parte por tejido adiposo. Pero incluso en la vejez, el Timo residual sigue produciendo hormonas y células inmunitarias.

Los linfocitos, que son células del sistema inmunitario, se originan en la médula ósea como células inmaduras, y a través del torrente sanguíneo viajan al Timo para pasar por un riguroso proceso de selección y educación.

El Timo comprueba si los linfocitos son capaces de reconocer a "invasores" -virus, hongos, bacterias-, y también eliminan aquellos linfocitos que atacan a las células sanas del propio cuerpo. Si este filtro falla, se pueden desarrollar enfermedades autoinmunes, como la artritis reumatoide o el lupus.

Suele ser un número muy reducido de los linfocitos que se convierten en células inmuno-competentes listas para defender al organismo.

El Timo funciona como una glándula endocrina y secreta hormonas que estimulan la maduración de los linfocitos en otros órganos linfóides, como por ejemplo, el bazo y los ganglios linfóides que ayudan a regular el envejecimiento celular.

Esta glándula es muy sensible al estrés y a los estados emocionales. Cuando estamos en estados crónicos de tristeza, ansiedad, ... se liberan en nuestro organismo altas dosis de cortisol y adrenalina que atrofian el Timo de forma acelerada porque sufre un encogimiento y se reduce drásticamente la producción de defensas, de ahí que enfermemos más después de haber sufrido un periodo de angustia o pérdida en nuestra vida.

Una buena noticia es que al igual que se estrecha, también se expande con la alegría, la risa y la relajación lo que nos lleva a una mejor respuesta inmunitaria global.

¿Cómo podemos cuidar nuestra glándula Timo?

Existen una serie de ejercicos que se ha demostrado que activan la glándula Timo, sencillos y que puedes hacer en cinco minutos -masajes, respiración guiada, ...

ESTRÉS

Participamos insconscientemente en un gran reto en nuestro día a día, pero... ¿de quién estamos hablando?, pues sencillamente de nuestro inseparable compañero EL ESTRÉS.

Nos acompaña y nos hace adictos con su presencia bioquímica, siendo partícipe de desafortunados resultados en nuestra vida, no solo a nivel físico y psíquico, también en la relación que mantenemos con nuestro entorno.

Y... ¿qué es realmente el ESTRÉS? Pues es toda alteración que percibe nuestro organismo, bien física como por ejemplo la ingesta excesiva de alimentos; o psíquica, por la manera de percibir los sucesos externos, acciones, o diálogo interior (pensamientos).

Existen dos tipos de ESTRÉS: el llamado EUSTRÉS, que es cuando el cuerpo percibe el estímulo como un reto que puede manejar y su resultado es la motivación y energía, como por ejemplo ante un proyecto de trabajo. Éste, a pesar de alterarnos, nos hace sentir bien.

El segundo es el DISTRÉS, que es cuando el cuerpo percibe el estímulo como una amenaza incontrolable causándonos angustia, ansiedad o agotamiento, Suele ser con el que más nos relacionamos.

Sabemos las innumerables consecuencias y repercusiones que tiene en nosotras, la más importante e ignorada es nuestra SALUD. Hasta qué nivel repercute que, por ejemplo, nuestro cuerpo necesita una serie de oligoelementos como el Silicio, Cromo, Litio, Molibdeno, Niquel y Selenio, para su correcto funcionamiento -el Cromo realiza funciones como el transporte de proteínas, es necesario para el correcto funcionamiento de la glucosa (controlando la diabetes), y de las grasas. Se halla en alimentos como la levadura de cerveza, grasas y aceites vegetales, cola de caballo, cebolla, lechuga, patatas y berros. La dosis diaria recomendada es de 35 a 40 microgramos-; el ESTRÉS dificulta su absorción, llegando a provocar patologías como la diabetes y la obesidad.

Por eso es importante aprender a reducir los niveles de ESTRÉS con herramientas que iremos practicando más adelante para gestionarlo adecuadamente e ir soltando los componentes que lo causan.

EMOCIONES DISFUNCIONALES

A día de hoy la ciencia ha refrendado y nos ha regalado información muy valiosa para nuestra salud física y psíquica si la sabemos integrar en nuestras vidas.

Se nos ha enseñado la conexión tan directa que tiene el cuerpo con la mente y la repercusión de los sentimientos y emociones en nuestra salud en general. Hoy vamos a aprender cómo la culpa -una emoción- participa en nuestra tan apreciada salud.

Cuando la arquitectura neuronal del cerebro se transforma en circuitos neuronales más refinados y evolucionados y se podan los patrones viejos, enviamos una señal a las células del cuerpo. Dado que todas las células están en contacto con tejido nervioso, a medida que desarrollamos nuevos circuitos y rompemos las viejas conexiones sinápticas, el cuerpo se modifica y cambia a nivel celular.

Por lo tanto, si las células espian nuestros pensamientos cuando la materia gris de nuestra corteza cambia, éstas recibirán una señal neurológica diferente y empezaran a modificarse. Por ejemplo, cuando nos vamos liberando de la culpa se empieza a podar la red neuronal, modificando la señal neurológica a las células del cuerpo en cuanto al hecho de ser culpables. La ruptura de esos circuitos en el cerebro, hará que las células empiecen a alterar sus moldes receptores para la culpa. En otras palabras, si la red neuronal desaparece, las células ya no necesitan esos moldes receptores y se regularan generando otros receptores más provechosos.

De igual modo, en la medida en que ya no entendemos la culpa, dado que se está desintegrando la estructura de la red neuronal, no produciremos los mismos péptidos que inician el flujo químico a nivel celular.

Es así como el cuerpo se cura de la enfermedad cuando por fin superamos las adicciones emocionales, porque retiramos las emociones no deseadas, creando nuevos recuerdos y yendo más allá del territorio familiar de la mente.

Parece algo arduo, pero en realidad tan solo es practicarlo conscientemente.