Una tarde, Rabiya -una famosa mística sufí- buscaba algo en la calle junto a su pequeña choza.

Se estaba poniendo el sol y la oscuridad descendía poco a poco. 

 

La gente fue congregándose y le preguntó: ¿qué estás haciendo?

Se me ha perdido una aguja.-contestó.

¿dónde se te ha caído exactamente?-preguntaron.

En realidad se ha caído en mi casa.

La gente se echó a reir y le dijo: ¿y por qué la buscas en la calle?

Rabiya replicó: En la casa no hay luz y en la calle aún queda un poco de luz.

La gente se empezó a dispersar entre risas.

 

Rabiya exclamó: Escuchadme! Eso es lo que hacéis vosotros. Os empeñáis en buscar la dicha en el mundo exterior sin plantearos dónde la habéis perdido.

Y yo os digo que la habéis perdido dentro.

 

La buscáis afuera porque vuestros sentidos están abiertos hacia el exterior.

 

Os aseguro que no la habéis perdido ahí, y lo digo por propia experiencia. El día que miré dentro de mí me llevé una grata sorpresa...

NO HACÍA FALTA BUSCAR, SIEMPRE HABÍA ESTADO DENTRO...